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martes, 23 de agosto de 2011

El proceso de atención: mucho más que solo la mirada.

En el espacio sobre la atención a los detalles, en este mismo blog, quienes observan el video pueden notar que entre más distancia sobre la diferencia de los estímulos, es más fácil que estos sean notados. Muchos de los que miran el video son adultos, teóricamente adaptados y que se sientan todos los dias frente a sus pantallas y ponen atención y sin embargo, cuesta al menos 3 escenas del video para darse cuenta que es lo que sucede.

¿Qué pasa entonces?, ¿es la atención algo determinado?, ¿qué implica que le pidamos a un niño poner atención?

La atención depende basicamente del desarrollo de múltiples estructuras cerebrales, pues aunque socialmente se le da más importancia a la atención visual, todos los procesos sensorio perceptuales convergen para que sea posible que se note algo.

 De manera coloquial se define a la atención como la percepción selectiva y dirigida que enfoca el interés por una fuente particular de estimulación, esfuerzo o concentración sobre una tarea (Van Zomeren y  Brouwer, 1994). Lo complejo viene cuando esto se hace ante muchos estimulos al mismo tiempo, mientras se  parpadea, se escucha el ruido que todos hacen, se huele lo que hay en el ambiente y además se tiene la presión de ver al frente… y además los niños tienen a un adulto diciendo: pon atención, como si alguien tuviera una idea de que es eso…

La atención, como todo proceso neurocognitivo es adaptativo, esto implica que se desarrollan redes neuronales que permiten que alguien sea más o menos sensible a los estimulos visuales o a los auditivos. En este sentido suena lógico que un pescador tenga mejor visión aun cuando el sol refleja en el mar, que además hace olas y que debe responder a su posición en la inmensidad del oceano, tomar en cuenta el clima y la hora del día, eliminar el movimiento de su barca y buscar los cardúmenes más ricos. Mientras  que, un niño a veces solo presta atención a la televisión, con una visión al frente y cuya única posible fuente de distracción sea el hambre, la cual sacia con solo estirar su mano.

De ahí que me parece que por una parte, el aumento de los casos de déficit de atención son causados por la falta de estimulación requerida en la vida moderna por parte de la gente. Mirar al frente, lo cual implica que las redes especializadas en la visión períferica se atrofie; pantallas cada vez más grandes que si bien concentra un poco más de movimiento oculomotor, no es suficiente; sonidos que sabemos que “solo están en la tele” asi que no es necesaria la preparación para la huida o el ataque… menos espacios de juego, excepto los requeridos por las consolas de juegos… si, prestamos menos atención a los detalles, no hay duda.

Sin embargo,  no siempre se restringe solo a un proceso neurocognitivo, pues por ejemplo la restricción oculomotora, causa déficit solo en la vista, en este caso, la atención se emplea en todo proceso sensorial, desde la visión, la audición, el gusto, el olfato, los sentidos hápticos y en la combinación de los mismos (Estévez González, García Sánchez y Junque, 1997), , incluyendo la percepción emocional… lo cual implica que se eliminan  muchas redes necesarias al enfrentar a la jungla de asfalto, por ejemplo.

En la vida cotidiana uno debe observar el movimiento de los autos para tomar decisiones que practicamente son de vida o muerte, saber cuando un alimento no es comestible, o bien, mirar con atención los detalles de los rostros para saber si sonrio y cruzo la calle o mejor me detengo por que el conductor no planea quitar su pie del acelerador…

Y en la escuela los niños deben prestar a detalles que a los adultos les parecen tontos, pero que son el pan de ca día en los salones de clase: distinguir entre a, a, a y su diferencia entre A, A y A, sutil, ¿ah?. El niño tendrá la misma dificultad que usted tuvo al reconocer las diferencias en las tres o cuatro primeras escenas del video… ¿basta solo con pedir que preste atención?.

La atención sostenida es en realidad un complejo mundo de toma de decisiones que el cerebro realiza, para ello, la tarea simple consiste en dos estímulos como los presentados en un estudio de laboratorio realizado por Sackur y Dehaene  (2009). Pero en la vida real, cuando el niño está en un salón de clase, intentando aparentar que está poniendo atención al maestro, sintiendo que su zapato izquierdo le aprieta, que el borde del pantalón o falda de roza la pierna, que el sol le pega en el brazo, que el lápiz es muy pequeño o muy grande para sostenerlo, al mismo tiempo que el compañero de al lado habla incansablemente, y hay un árbol moviendose extrañamente afuera, su estómago le pide agua o aunque sea el sandwich aplastado que su lunchera guarda celosamente hasta la hora del recreo y lo hace recordar que la noche anterior no durmió por su hermano recién nacido desperto 5 veces para pedir de comer… si… en la vida real las cosas siempre son más difíciles… por cierto, ¿recuerda usted el nombre del niño de este ejemplo?...

Después de tanto leer sobre la complejidad cerebral del proceso de atención, yo deje de pedir a mis alumnos que me prestaran atención, si la fuente de estimulación es rica y motivante, la atención llega sola.

Alma Dzib Goodin 
 
Si te gustó este sitio, puedes conocer un poco más de mi trabajo en: http://www.almadzib.com 
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Referencias

Van Zomeren, AH. y Brouwer, WH. (1994) Clinical neuropsychology of attention. Oxford University Press. New York.

Estévez González, A., García Sánchez, C. y Junque, C. (1997) La atención: una compleja función cerebral. Rev Neurol. 25 (148) 1989-1997.

Sackur, J. y Dehaene, S. (2009) The cognitive architecture of chaining of two mental operation. Cognition. 111. 187-211.