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lunes, 15 de abril de 2013

El Trastornos por Déficit de Atención: más allá del diagnóstico


Esta idea surgió por una fotografía que tomé de un cardenal, honestamente yo solo vi al cardenal pero mi buen amigo Roberto Estévez me hizo el comentario: "parece que te está mirando".

Mi respuesta a ese comentario fue que seguramente el pájaro me estaba mirando pues a su alrededor hay diversos predadores, además que siendo una criatura silvestre pues ha de competir por comida.

Dos días después, mi esposo fue a una reunión masiva a otra ciudad y cuando me llamó estaba entre sorprendido y molesto pues la gente iba absorta enviando mensajes en sus celulares y parecían no mirar a quien iba a su lado, haciendo de cualquier caminata una lucha por el espacio y la atención. Incluso los conductores parecían no fijarse o recordar que había una selva a su alrededor.

Un elemento más es la noticia constante de que cada vez más niños son diagnosticados con Déficit de atención y que llega a decirse que es alarmante el número de casos que se presentan.

Lo que los “expertos” desconocen:

Esta bien, ¿quién soy yo para decir que lo desconocen?, tal vez es que no consideran para poder vender más revistas y parecer que saben: es que el proceso  atención es otorgado para la pervivencia de las especies (no un mandato escolar) con el fin de proveer de mecanismos atados a lo sensorial ya sea para protegerse de los peligros del medio o bien para brindar la capacidad de alimento y el cuidado de las crías.



Imaginen a un conejo centrado en su pantalla o mirando solo a la conejita de enfrente sin prestar atención al olor de los posible predadores, sin mirar si algo extraño se mueve, sin escuchar el movimiento del viento y las hojas. Mientras usted está leyendo esto, el conejo ya fue atacado por su gato, un halcón, un conejo más atento  fornicó con la coneja que él miraba, se quedó sin comer y seguro perdió su celular en la confusión.

¿Qué pasa cuando una especie pierde su capacidad de adaptación al medio o no es capaz de atender a las señales de peligro?, ¡simple, se extingue!. Por eso la capacidad de atención al ambiente es tan importante.

Regresemos al tema del déficit de atención, para los psicólogos y los maestros eso suena a que los niños no tienen la capacidad de poner atención, solo porque no me ven mientras yo les hablo o no tienen la vista clavada en el pizarrón o en la pantalla, y ¡además se atreven a ser multitasking!, ¿qué se creen estos niños?.

Vamos por pasos: la atención no es una acción, es un proceso en el cual intervienen todos los sentidos y otros procesos superiores como la memoria de trabajo.

Aunque tenga la vista puesta sobre una pantalla, no dejo de escuchar el clic, clic de las teclas, otros ruidos del ambiente, como la televisión o Spotify , ni dejo de oler  lo que hay en el ambiente, por ejemplo si algo se quema, y tampoco dejo de sentir la posición de mi cuerpo sobre la silla. Perdón pero aunque alguien me mande que preste atención solo a una cosa, no hay manera ni de desconectar los nervios craneales o las áreas sensoriales y menos la información que fluye entre las áreas de asociación o el flujo de información bioquímica, o de borrar años de evolución, eso es una necedad.

Lo que se tiene es atención selectiva, la cual se capta de manera natural si un estímulo es interesante, agradable, o peligroso. Si, si veo que alguien me va a golpear me muevo para que no me toque el golpe. Por eso reaccionamos con más prisa a los movimientos rápidos pero no a los lentos.

La atención selectiva es uno de los problema de muchos niños, pero no se logra solo con decirle a alguien ¡pon atención!, cuando escucho eso me pregunto ¿a qué pongo atención?, ¿a tu discurso, a la intensidad de tus palabras, a su elección o a cómo mueves la boca?.

Hay evidencia que indica que evolucionamos mirando los labios de los interlocutores y la cara para reconocer énfasis emocionales en el discurso y por supuesto los gestos.

Pero la atención no se puede sostener por mucho tiempo, los ojos tienden a moverse, los ruidos del medio van a causar que haya otra fuente de atención, y no es solo un ruido extremo, en un salón donde se pueden escuchar los pensamientos, incluso el toque de un lápiz o una pluma sobre el papel puede causar que la cabeza se gire para buscar el foco de ruido. ¿Y si alguien saca punta a un lápiz durante un examen?, si… vamos a voltear, porque de manera natural los oídos se agudizan, pues de eso puede depender nuestra vida.

Mucha gente entonces, al olvidar estos principios naturales, porque no es que no lo sepan, es solo que a veces se les olvida que no somos aplicaciones diseñadas por expertos, sino fruto de años de evolución y selección natural y que la atención como medio de pervivencia depende del medio ambiente, entonces afirma que si un niño no centra la atención en una sola cosa esta dañado.

En las escuelas del siglo XVI, que eran básicamente iglesias construidas para evitar las tentaciones, donde un bostezo se escucha a mucha distancia debido a esas cúpulas maravillosas y esa acústica que permite escuchar cada nota del coro de alabanza, estaba claro que la meditación era la mejor forma de escuchar a Dios, pero si los vemos como laboratorios, ciertamente era posible mantener la atención pues después del primer momento de admiración, no hay mucho que ver.

Pero hoy en día en un lugar cualquiera fuera de casa o de la escuela, los niños se enfrentan a las calles, donde los autos se mueven a cierta velocidad, hay muchas personas hablando, debo poner atención a los semáforos o al movimiento de los autos para saber cuando cruzar la calle, y debo poner atención a que hace el otro pues aunque la luz sea roja para los autos, un conductor puede decidir que su prisa vale más que una vida. Además mamá esta enviando mensajes mientras cruza la calle, así que no se fija que las personas que cruzan se atraviesan frente a mi, y hay una bicicleta en sentido contrario… y los árboles se mueven y los pájaros cantan.

La atención en el medio natural

Les hemos pedido a los niños que centren su mirada en algo o en alguien, ¡no mires otra cosa!, y al mismo tiempo han incrementado los accidentes de tránsito, en especial aquellos fatales porque las personas no son capaces de atender todos los estímulos del medio, entre más estímulos como número de pasajeros en el auto, número de autos alrededor, número de horas de monótono viaje o nivel de peligrosidad en las intersecciones, más graves los accidentes.

A ello se agrega que se aprendió a poner atención a la voz que habla o a la pantalla. ¡Ups, si maneja no envíe mensajes de texto!.

¿Que sucede con los niños en el medio familiar?, los niños pelean por la atención de los padres o los cuidadores que están entre el teléfono, Facebook, twitter, la televisión, los problemas en el trabajo, intentan terminar la propuesta al mismo tiempo que cocinan, el perro ladra, el gato grita, el hermano grita más fuerte y si piden un poco de atención con la maravillosa frase como ¡mira lo que hice! Solo recibe un: no te puedo atender, déjame en paz,  quizá más tarde, o si acaso un ¡bien!, sin siquiera mirar lo que hizo, o a veces solo recibe como respuesta un gruñido. ¿Quién puede atender la petición del niño cuando hay muchas cosas girando al mismo tiempo?.

El maestro se queja de que tiene entre 15 y 20 niños, todos buscando su atención, hablando, haciendo ruido, ¡claro que quiere un poco de paz!, pero su reacción es decir a todos: ¡calladitos se ven más bonitos!,  y si alguno de ellos se atreve a levantarse sin permiso sin duda alguna se habrá ganado una visita a la dirección y de ahí un vuelo sin escalas con todos los gastos pagados a la oficina del psicólogo. Fiel amigo del desconocimiento del neurodesarrollo pero que sabe muy bien no solo aplicar pruebas inocuas y sin contexto, también las sabe cobrar como si sirvieran de algo.

La atención a nivel cerebral

No voy a decir que el déficit de atención no existe, los estudios cerebrales muestran diferencias en los mecanismos cerebrales anatómicos y electrofisiológicos en los niños afectados con uno de los tres tipos de déficit de atención ¿3?, ¡todos hablan solo de déficit de atención!, ¿Cuándo se ha visto una cajita feliz con tres juguetes?, pues si, eso es algo que no se ha popularizado, pero hay tres tipos, el déficit de atención con hiperactividad, inatención y el tipo combinado.


Estudios neurológicos muestras que los niños con déficit de atención presentan un lento desarrollo cerebral un  volumen global menor, pero específicamente el volumen cerebelar, especialmente en las porciones postero inferiores (lóbulos VIII a X) así como el vermis, el volumen de la sustancia nigra en el giro frontal derecho y el putamen son al mismo tiempo menores que los cerebros de niños sanos, sin embargo cabe mencionar que esto no puede ser visto con una prueba aplicada en un consultorio.

El principal problema con el diagnóstico de las llamadas epidemias infantiles  entiéndase déficit de atención y el nunca bien reconocido autismo, es que los manuales de diagnóstico solo observan las desviaciones clínicas y no neurológicas, esto es los diagnósticos se basan en observaciones subjetivas reportadas por los padres, maestros en base a cuestionarios que analizan la inatención, la impulsividad y la hiperactividad bajo criterios como “a menudo”, sin importar los contextos en que estás conductas se manifiestan.

En ocasiones se aplican dos o tres pruebas, se observa al niño y a modo de respuesta inmediata al problema, se le receta una pastilla, y se le manda al mundo con un diagnóstico que para bien o para mal le seguirá toda la vida.

Pero ¿y si el niño no fuera el problema?, y ¿si fuera el ambiente?, y si en lugar de preguntar a los padres como se comporta el niño preguntáramos cómo se comportan los padres y los maestros con el niño, si cuando el niño pide algo le hacen caso, si cuando el niño habla le hacen caso o necesita hacer un berrinche, dejar de respirar y vomitar la alfombra para que los cuidadores le hagan caso.

Si, porque al igual que la pantalla que brinca para que notemos que hay un nuevo mensaje, una actualización o hemos recibido un nuevo correo electrónico, el niño brinca, hace ruido, no para molestar al mundo, sino para decir: “aquí estoy, hazme caso”.

El ambiente es caótico, sin duda para sobrevivir hay que poner atención a muchos estímulos, pero no es que nos estemos volviendo psicóticos, es que así es la realidad, de otro modo, el auto nos atropella, el jefe nos pide un trabajo que no sabemos como hacer pues, perdimos la nota donde anotamos las instrucciones, los emails se desbordan y las cuentas por pagar no se detienen. La realidad es que cada uno debe buscar la forma de adaptarse al ambiente y no esperar que el ambiente se adapte a cada uno de nosotros.



Referencias:


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Otros recursos: 
Atención a los detalles: http://neurocognicionyaprendizaje.blogspot.com/2011/08/atencion-los-detalles.html 

El proceso de atención: mucho más que solo la mirada: http://neurocognicionyaprendizaje.blogspot.com/2011/08/el-proceso-de-atencion-mucho-mas-que.html 

La relación entre memoria y atención: http://neurocognicionyaprendizaje.blogspot.com/2011/08/el-proceso-de-atencion-mucho-mas-que.html